miércoles, 28 de septiembre de 2011


Personajes principales

Emma Woodhouse, una joven de 21, protagonista de la historia. Es guapa, bulliciosa, intelectual y está muy mimada. Aunque ha jurado no casarse nunca, la encanta urdir matrimonios para el resto. Emma se empeña en manipular a todos los que la rodean, pero, naturalmente, comete muchos errores y ocasiona enredos y situaciones embarazosas. Es sólo al final de la novela cuando Emma se da cuenta de que está enamorada de su viejo amigo, George Knightley.
El señor George Knightley, concuñado de Emma, que tiene unos 37 años, está entre las pocas personas que encuentran algún defecto en Emma. Knightley es muy respetado y considerado todo un caballero, y hay un aire de seriedad en él, que no tolera frivolidades. Es el modelo a partir del cual Emma mide a todos los hombres de su vida. Está discutiendo constantemente con la señora Weston debido a la educación malcriada de Emma, por quien siente un largo y hondo afecto.
El señor Woodhouse, padre de Emma, es un hipocondriaco. Es egoísta, amable y exigente, un cabeza de chorlito al que su hija atiende con paciencia y buen humor para poder mantener su independencia.1
El señor Frank Churchill, un hombre amigable que consigue gustar a todo el mundo excepto al señor Knightley, quien lo considera bastante inmaduro. Frank lo pasa bien bailando y con la música y le gusta vivir plenamente. Frank puede verse como una versión menos malvada de personajes de otras novelas de Austen, como el señor Wickham de Orgullo y prejuicioo Willoughby de Sentido y sensibilidad.
Jane Fairfax, una huérfana cuya familia se reduce a su tía, la señorita Bates, y una abuela, la señora Bates. Es considerada una mujer muy elegante con las mejores maneras y también muy bien educada y con un talento excepcional para cantar y tocar el piano; de hecho, es la única persona a la que Emma envidia.
Harriet Smith, joven amiga de Emma, una chica muy hermosa que se deja manipular fáclmente por otros, especialmente Emma. Es la hija ilegítima de padres en principio desconocidos (no obstante, en el último capítulo se averigüe que es la hija de un comerciante bastante rico y decente), Harriet ha sido educada en una escuela cercana; al principio de la novela, Emma la toma bajo su protección, y se convierte después en el objeto de algunos de sus nefastos intentos casamenteros. Harriet inicialmente rechaza una propuesta de matrimonio por parte del granjero Robert Martin debido a la creencia de Emma de que él se encuentra por debajo de ella, a pesar de los propios orígenes humildes de Harriet. Al final, Harriet y el señor Martin se casan.
Philip Elton es un guapo y ambicioso joven vicario. Emma quiere que él se case con Harriet; él quiere casarse con Emma. El señor Elton muestra su naturaleza materialista casándose rápidamente con otra mujer con recursos después del rechazo de Emma.
Augusta Elton es la esposa del señor Elton, con dinero pero mordaz. Queda retratada como una mujer muy pretenciosa que siempre quiere ser el centro de atención y que no gusta a Emma ni a su círculo. Trata con condescendencia a Jane, lo que hace que ésta consiga la simpatía de todos.
La señora Weston, antes señorita Taylor, fue la institutriz de Emma durante dieciséis años y sigue siendo su amiga más cercana y confidente después de que se casa con el señor Weston en el capítulo inicial. Actúa como un sucedáneo de madre para Emma y, ocasionalmente, como una voz de moderación y razón.
La señorita Bates, una solterona cuya madre es amiga de la del señor Woodhouse. Emma la considera ridícula y la desprecia, lo cual le es reprochado por el señor Knightley; Emma intenta arreglarlo.
También esta Isabella, hermana de Emma.
Henry : el campesino mejor.

Sinopsis

Emma Woodhouse es una joven en la Inglaterra de la Regencia. Vive con su padre, un hipocondriaco caracterizado principalmente por su excesiva preocupación por la salud y el bienestar de aquellos a los que ama. La señorita Woodhouse está empeñada en hacer de casamentera de sus amistades y relaciones. Pero al ocuparse de los asuntos de sus amigas se olvida de atender sus propios sentimientos. El amigo de Emma, y la única persona que la critica, es el caballeroso señor Knightley, su "vecino" y cuñado (hermano del marido de su hermana), dieciséis años mayor que ella.
Cuando su institutriz, la señorita Taylor, que era prácticamente su amiga y confidente, decide casarse, Emma se queda sola ante sus propios sentimientos. Emma, pagada de sí misma, cree que el matrimonio se debe a ella, por haber sido quien presentó a la señorita Taylor a su futuro marido, el señor Weston. Emma se enfrenta a un vacío en su vida y con un gran dilema: cómo ayudar a los demás a tener una vida tan perfecta como la suya.
En contra del consejo de Knightley, busca posibles novios para su nueva amiga, Harriet Smith, una joven sencilla y modesta, alejada del estilo de vida de la alta sociedad. Es una dulce chica de 17 años, no muy brillante, descrita como "la hija natural de alguien". La convence para que rechace un ventajoso matrimonio con un respetable y joven granjero, el señor Martín, pues Emma quiere emparejarla con el vicario local, el señor Elton. Su intriga casamentera va mal cuando resulta que el señor Elton, un trepador social, con quien quiere casarse es con la propia Emma. Después de que Emma rechace su proposición, el señor Elton se va de vacaciones. Harriet se imagina que está con el corazón destrozado, aunque Emma hace todo lo que puede por convencerla de que el señor Elton (que se revelará más arrogante y pomposo conforme avanza la historia) está por debajo de ellas dos.
Un acontecimiento interesante para Emma es la llegada al vecindario de Frank Churchill, el hijastro de la señora Weston, a quien ella no conocía pero por quien siente interés desde hace tiempo. El señor Elton regresa con otra recién llegada, una esposa vulgar que se convierte en parte del círculo social de Emma, aunque ambas mujeres se odian. Un tercer personaje es Jane Fairfax, la reservada pero bella sobrina de la empobrecida vecina de Emma, la locuaz señorita Bates (otro personaje cómico que sirve para aligerar la escena). Jane, que tiene muchas dotes . musicales, es el orgullo y alegría de la señorita Bates; a Emma, sin embargo, no le gusta, y envidia su talento. Jane ha vivido con la señorita Bates hasta los nueve años. El coronel Campbell, un amigo de su padre que estaba en deuda con él por haberle atendido durante una peligrosa enfermedad que amenazaba su vida, acogió entonces en su casa a Jane, quien se hizo amiga íntima de su hija y recibió una educación de primera clase. Al casarse la señorita Campbell, Jane regresó entre sus familiares para preparar (con temor) su futuro, que es ganarse la vida como institutriz.
En su deseo de encontrar algún defecto en Jane - y también para encontrar algo con lo que divertirse en esta villa encantadora pero aburrida - a Emma le dio por compartir la fantasía inventada por Frank de que a Jane le gustaba el marido de la señorita Campbell, el señor Dixon, y que es por esta razón por la que tuvo que regresar a casa, en vez de irse a Irlanda a visitarlos. La sospecha de Emma crece al llegar un piano para Jane por parte de un benefactor misterioso y anónimo.
La trama se complica pues Emma intenta enamorarse de Frank simplemente porque todo el mundo dice que hacen una guapa pareja. Frank salva a Harriet de una banda de gitanos, por lo que Emma decide que es más adecuado para su protegida.
La señora Weston se pregunta si al viejo amigo de Emma, el señor Knightley, podría gustarle Jane. Emma rápidamente decide que no quiere que él se case con nadie, pero más que investigar sus propios sentimientos, ella alega que quiere que su sobrino Henry herede la propiedad familiar.
Sólo el señor Knightley, hombre de temple y aplomo probados, se atreve a recriminar los errores de Emma, y será éste quien ponga fin a la confusión que Emma ha provocado. Reprende a Emma por insultar desconsideradamente a la señorita Bates en el picnic de Box Hill. Es entonces cuando ella, finalmente, reconoce sus propias limitaciones, e intenta enmendarse. Emma descubre que Jane y Frank llevan secretamente prometidos casi un año. Cuando Harriet le confía que cree que el señor Knightley está enamorada de ella, los celos fuerzan a Emma a darse cuenta de que es ella quien le ama. Poco después, el señor Knightley propone matrimonio a Emma, Harriet se reconcilia con su joven granjero y todo el mundo vive feliz para siempre.